Traumatismo craneoencefálico: qué vigilar en las primeras 48 horas

La mayoría de los golpes en la cabeza no tienen consecuencias. El problema es saber cuáles sí.

Cerebro8 minActualizado 2026-09-09
Antes de seguir leyendo. Este artículo es información general para pacientes. No sirve para llegar a un diagnóstico ni sustituye una consulta: síntomas parecidos pueden deberse a causas muy distintas, y solo una evaluación presencial —con tu historia clínica, tu examen físico y tus estudios— puede determinar qué te ocurre y qué te conviene. Si algo de lo que leas aquí te preocupa, lo correcto es consultarlo con un médico, no sacar conclusiones.

Un traumatismo craneoencefálico (TCE) es cualquier golpe, sacudida o herida en la cabeza que altera el funcionamiento normal del cerebro. Va desde una conmoción leve hasta una lesión grave con riesgo vital.

La mayoría de los TCE que llegan a un servicio de urgencias son leves y evolucionan sin secuelas. El objetivo de la evaluación es identificar el pequeño porcentaje que va a complicarse — porque en ese grupo, actuar rápido cambia el desenlace.

Ir a urgencias de inmediato si tras un golpe en la cabeza aparece:
  • Pérdida de conciencia, aunque haya sido breve
  • Vómitos repetidos
  • Dolor de cabeza intenso o que va empeorando
  • Convulsiones
  • Confusión, desorientación o comportamiento extraño
  • Somnolencia excesiva o dificultad para despertar a la persona
  • Debilidad, adormecimiento o torpeza en brazos o piernas
  • Dificultad para hablar o entender
  • Visión doble o pupilas de distinto tamaño
  • Salida de sangre o líquido claro por nariz u oído
  • Hematomas alrededor de los ojos o detrás de las orejas

Clasificación por gravedad

Se usa la Escala de Coma de Glasgow (GCS), que evalúa apertura ocular, respuesta verbal y respuesta motora:

GravedadGlasgowCaracterísticas
Leve13 – 15La gran mayoría. Puede haber pérdida de conciencia breve o confusión pasajera.
Moderado9 – 12Alteración de conciencia más prolongada. Requiere ingreso y observación.
Grave3 – 8Coma. Manejo en cuidados intensivos, con frecuencia neurocirugía.

Importante: un TCE clasificado como «leve» no siempre es inofensivo. Un paciente con Glasgow 15 puede tener un hematoma que se expande. Por eso importan tanto los factores de riesgo y la vigilancia en las horas siguientes.

Tipos de lesión

Conmoción cerebral

Alteración transitoria de la función cerebral sin lesión visible en la tomografía. Provoca confusión, dolor de cabeza, mareo, sensación de «estar en una nube», dificultad de concentración y a veces amnesia del evento. Es la lesión más común en deportes de contacto.

Contusión cerebral

Un hematoma en el propio tejido cerebral. Puede aparecer bajo el punto del impacto o en el lado opuesto, por el movimiento del cerebro dentro del cráneo.

Hematoma epidural

Sangre entre el cráneo y la duramadre, típicamente por rotura de la arteria meníngea media asociada a una fractura. Su patrón clásico es el intervalo lúcido: la persona se golpea, pierde el conocimiento, se recupera y parece estar bien, y horas después se deteriora rápidamente. Es una emergencia quirúrgica.

Hematoma subdural

Sangre entre el cerebro y la duramadre. Puede ser agudo, tras un traumatismo importante, o crónico, apareciendo semanas después de un golpe leve, sobre todo en adultos mayores. Lo tratamos a fondo en el artículo sobre hematoma subdural.

Lesión axonal difusa

Ocurre por aceleración y desaceleración bruscas —accidentes de tránsito a alta velocidad— que estiran y dañan los axones en todo el cerebro. Puede no verse bien en la tomografía inicial y explica alteraciones de conciencia prolongadas.

Fractura de cráneo

Puede ser lineal, deprimida —cuando un fragmento se hunde hacia el cerebro— o de base de cráneo. Las deprimidas y las abiertas con frecuencia requieren cirugía.

¿Cuándo se hace tomografía?

No todos los golpes en la cabeza necesitan una TC. Existen reglas de decisión validadas que evitan radiación innecesaria. En términos generales se indica cuando hay:

  • Glasgow menor de 15 a las dos horas del traumatismo
  • Sospecha de fractura, abierta, deprimida o de base de cráneo
  • Dos o más episodios de vómito
  • Edad mayor de 65 años
  • Amnesia de más de 30 minutos antes del impacto
  • Mecanismo peligroso: atropello, expulsión de un vehículo, caída de altura
  • Uso de anticoagulantes o antiagregantes — es un factor de peso importante
  • Convulsión postraumática o déficit neurológico focal

Vigilancia en casa tras un TCE leve

Si en urgencias se descarta lesión y se autoriza el alta, corresponde observación domiciliaria durante 24 a 48 horas, con alguien acompañando:

  • Comprobar que la persona se despierta con normalidad. No es necesario despertarla cada hora si duerme tranquila y respira bien, pero sí verificar que responde con normalidad al despertar.
  • Reposo relativo, físico y también cognitivo: limitar pantallas, lectura intensa y trabajo mental exigente los primeros días.
  • Analgesia simple; evitar antiinflamatorios en las primeras horas si hay riesgo de sangrado, según indicación médica.
  • Nada de alcohol.
  • No conducir ni operar maquinaria mientras haya síntomas.
  • Volver a urgencias ante cualquiera de las señales de alarma listadas al inicio.

En niños, vigilar además

  • Llanto inconsolable o irritabilidad persistente
  • Rechazo del alimento
  • Abultamiento de la fontanela en lactantes
  • Pérdida de habilidades que ya tenía adquiridas
  • Somnolencia fuera de lo habitual

Síndrome postconmocional

Después de una conmoción, algunos pacientes mantienen síntomas durante semanas o meses:

  • Dolor de cabeza persistente
  • Mareo e inestabilidad
  • Dificultad de concentración y memoria
  • Fatiga mental
  • Irritabilidad, ansiedad o bajo estado de ánimo
  • Alteraciones del sueño
  • Sensibilidad a la luz y al ruido

Es real y tiene base neurobiológica, aunque la tomografía sea normal. La mayoría se resuelve con reposo relativo y un retorno gradual y escalonado a la actividad, sin saltar etapas. Cuando se prolonga, se benefician de rehabilitación neurocognitiva y vestibular.

Deporte: nunca se debe volver a la competición mientras persistan síntomas. Un segundo golpe antes de la recuperación completa puede provocar el llamado síndrome del segundo impacto, poco frecuente pero muy grave. El retorno se hace por etapas progresivas y supervisadas.

Cuándo interviene la neurocirugía

  • Hematoma epidural, subdural o intraparenquimatoso con efecto de masa
  • Fractura deprimida o abierta
  • Hipertensión intracraneal que no responde al manejo médico
  • Necesidad de monitorizar la presión intracraneal
  • Fístula de líquido cefalorraquídeo persistente

En el TCE grave, el factor que más pesa en el resultado es el tiempo: la evacuación temprana de un hematoma con efecto de masa mejora de forma clara el pronóstico. Por eso ante un golpe con señales de alarma no conviene «esperar a ver si pasa».

Lo que más nos preguntan

¿Hay que despertar a alguien cada hora tras un golpe en la cabeza?

No es necesario despertarlo cada hora si duerme tranquilo y respira con normalidad. Lo importante es verificar periódicamente que se despierta con normalidad y responde de forma coherente. Si no se despierta con facilidad, está confuso al hacerlo o hay respiración irregular, hay que acudir a urgencias de inmediato.

¿Cuánto dura una conmoción cerebral?

La mayoría de los síntomas mejoran en un plazo de días a dos semanas con reposo relativo y retorno gradual a la actividad. Un porcentaje menor de pacientes desarrolla síndrome postconmocional, con síntomas que persisten semanas o meses y que se benefician de rehabilitación neurocognitiva y vestibular dirigida.

¿Todo golpe en la cabeza requiere tomografía?

No. Existen reglas de decisión validadas que permiten evitar radiación innecesaria. Se indica cuando hay pérdida de conciencia significativa, vómitos repetidos, sospecha de fractura, edad avanzada, mecanismo de alta energía, déficit neurológico, convulsión, o uso de anticoagulantes, entre otros criterios.

¿Puedo tomar anticoagulantes después de un golpe en la cabeza?

Los anticoagulantes y antiagregantes aumentan de forma significativa el riesgo de sangrado intracraneal tras un traumatismo, incluso leve. Si los tomas, debes acudir a evaluación médica aunque el golpe parezca menor, y nunca modificar la dosis por cuenta propia: cualquier cambio debe decidirlo el médico que los indicó.

¿Cuándo puedo volver a hacer deporte?

Solo cuando hayan desaparecido por completo los síntomas en reposo y con esfuerzo, y siguiendo un protocolo de retorno por etapas progresivas y supervisadas. Volver antes expone al riesgo del síndrome del segundo impacto, poco frecuente pero potencialmente muy grave, especialmente en menores de edad.

Escrito y revisado por el Dr. Ricardo Bermúdez, neurocirujano. Última revisión: 2026-09-09.

Contenido informativo de carácter general. No constituye consejo médico, no establece una relación médico-paciente y no debe usarse para autodiagnosticarse ni para decidir un tratamiento. Los resultados varían en cada persona. Ante cualquier síntoma, consulta a un médico.

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