
Hernia de disco lumbar: cuándo se opera y cuándo no
La pregunta no es si tienes una hernia. Es si esa hernia explica tus síntomas y si el tiempo va a resolverla.
La mayoría de las ciáticas mejora sin cirugía. La dificultad está en reconocer a tiempo los casos que no.
La ciática no es una enfermedad: es un síntoma. Describe el dolor que recorre el trayecto del nervio ciático —desde la región lumbar o el glúteo, bajando por la parte posterior del muslo, la pantorrilla y, a veces, hasta el pie—. Casi siempre afecta a una sola pierna.
Es una de las consultas más frecuentes en neurocirugía de columna, y también una de las que genera más ansiedad innecesaria. La buena noticia: la mayoría de las ciáticas mejora sin cirugía. La que importa: existe un grupo de pacientes en los que esperar demasiado puede dejar secuelas.
El nervio ciático es el más largo y grueso del cuerpo. Se forma a partir de las raíces nerviosas que salen de la columna lumbar y sacra —principalmente L4, L5 y S1— y desciende por la pierna.
Cuando algo comprime o irrita una de esas raíces en su salida de la columna, el cerebro interpreta la señal como dolor a lo largo de todo el recorrido del nervio, no en el punto donde realmente está el problema. Por eso puedes tener el origen en la espalda y sentir el dolor en la pantorrilla.
Esto explica algo que confunde a muchos pacientes: puedes tener ciática sin que te duela la espalda. La raíz está comprimida arriba, pero el síntoma aparece abajo.
Distinguir entre ellas no se hace por el tipo de dolor que describe el paciente, sino combinando el examen neurológico con las imágenes. Ninguna de las dos cosas por separado es suficiente.
El dolor ciático tiene una personalidad reconocible:
Si el dolor afecta a las dos piernas por igual, o si no sigue un trayecto claro, muchas veces no se trata de una compresión radicular pura y el diagnóstico va por otro camino.
Estos son los signos que cambian la conversación por completo. No son motivo de pánico, pero sí de consulta sin demora:
La combinación de adormecimiento en silla de montar más alteración para orinar se llama síndrome de cola de caballo. Es una de las pocas verdaderas emergencias de la columna: la descompresión quirúrgica temprana marca la diferencia entre recuperar la función y no recuperarla.
En una ciática por hernia discal sin déficit neurológico, la evolución natural suele ser favorable. Una parte importante de los pacientes mejora de forma significativa en las primeras 6 a 12 semanas, porque el fragmento herniado se deshidrata y se reabsorbe, y la inflamación alrededor de la raíz cede.
Esto es fundamental entenderlo: que la resonancia muestre una hernia grande no significa que necesites cirugía. Se opera al paciente, no a la imagen. Hay personas con hernias impresionantes y poco dolor, y personas con hernias pequeñas en una posición desfavorable y dolor incapacitante.
La cirugía entra en la conversación del especialista con el paciente en tres escenarios generales. Quién encaja en cada uno lo determina la evaluación, no el propio cuadro leído en una tabla:
| Escenario | Urgencia | Objetivo de la cirugía |
|---|---|---|
| Síndrome de cola de caballo | Emergencia — horas | Preservar la función de esfínteres y la sensibilidad |
| Déficit motor progresivo (pie caído, pérdida de fuerza que avanza) | Urgente — días | Detener el daño del nervio y recuperar fuerza |
| Dolor incapacitante que no cede tras 6–12 semanas de tratamiento correcto | Programada | Aliviar el dolor y devolver calidad de vida |
En el tercer escenario —el más común— la decisión es del paciente, informado. La cirugía acelera el alivio del dolor de pierna frente a seguir esperando; lo que hace es adelantar la mejoría, no cambiar radicalmente el resultado a varios años. Por eso importa tanto cuánto está afectando el dolor a tu vida ahora.
Para una ciática por hernia discal, el procedimiento habitual es una microdiscectomía: a través de una incisión pequeña, con magnificación y separadores tubulares, se retira únicamente el fragmento que comprime la raíz. No se «quita el disco» completo ni se colocan tornillos en la mayoría de los casos.
Cuando la causa es estenosis o inestabilidad, la técnica cambia: descompresión, y en algunos casos fijación. Todo esto se hace hoy con técnicas mínimamente invasivas que separan el músculo en lugar de cortarlo, lo que acorta la recuperación.
Una evaluación neuroquirúrgica bien hecha debería terminar con una respuesta clara a dos preguntas: ¿qué tengo? y ¿necesito cirugía o no?. Si sales de la consulta sin esas dos respuestas, busca una segunda opinión.
En la mayoría de los casos por hernia discal, sí mejora de forma significativa en 6 a 12 semanas, porque el fragmento herniado se reabsorbe y la inflamación alrededor del nervio cede. Lo que no debe hacerse es esperar indefinidamente si hay pérdida de fuerza, adormecimiento en la zona de la entrepierna o alteración para orinar: esos casos requieren evaluación inmediata.
Sí, y de hecho conviene. El reposo absoluto en cama empeora el pronóstico. Se recomienda mantener actividad dentro de lo que tolere el dolor: caminar, movilidad suave y trabajo de control motor guiado por fisioterapia. Lo que hay que evitar en fase aguda son las cargas axiales pesadas y los movimientos de flexión con rotación bruscos.
No. Se opera al paciente, no a la imagen. Existen personas con hernias muy llamativas en la resonancia y poco dolor, y personas con hernias pequeñas mal ubicadas y dolor incapacitante. La decisión se toma combinando el examen neurológico, la evolución en el tiempo y las imágenes, nunca con la resonancia aislada.
Muchos pacientes caminan el mismo día de la cirugía y regresan a un trabajo de oficina entre dos y cuatro semanas después. El trabajo físico pesado y el deporte de impacto suelen retomarse entre las 6 y 12 semanas, según la evolución individual. En consulta se entrega un cronograma específico para cada caso.
Puede haber recurrencia de hernia en el mismo nivel en un porcentaje pequeño de pacientes. El riesgo se reduce con rehabilitación adecuada, control de peso, fortalecimiento del core y evitando el tabaquismo, que afecta la nutrición del disco. Un dolor que reaparece después de la cirugía siempre debe reevaluarse, no asumirse como normal.
El Dr. Ricardo Bermúdez atiende consulta de columna en Hospital Punta Pacífica (Pacífica Salud) y en The Panama Clinic, en Ciudad de Panamá. Puedes agendar por WhatsApp al +507 6202-7644 o por teléfono al +507 310-2413.
Escrito y revisado por el Dr. Ricardo Bermúdez, neurocirujano. Última revisión: 2026-09-09.
Contenido informativo de carácter general. No constituye consejo médico, no establece una relación médico-paciente y no debe usarse para autodiagnosticarse ni para decidir un tratamiento. Los resultados varían en cada persona. Ante cualquier síntoma, consulta a un médico.

La pregunta no es si tienes una hernia. Es si esa hernia explica tus síntomas y si el tiempo va a resolverla.

En la mayoría de las lumbalgias no se identifica una causa estructural concreta. Y aun así, casi todas mejoran.

Un patrón característico: caminar una distancia, tener que detenerse y poder seguir tras sentarse un momento.