
Espondilolistesis: qué es, grados y cuándo se opera
Una vértebra desplazada suena alarmante en un informe. En la práctica, muchos grados I nunca dan problema.
Un patrón característico: caminar una distancia, tener que detenerse y poder seguir tras sentarse un momento.
La estenosis de canal lumbar es el estrechamiento del espacio por donde pasan los nervios en la parte baja de la columna. Cuando ese espacio se reduce lo suficiente, las raíces nerviosas quedan comprimidas y aparecen los síntomas.
Es la causa más frecuente de cirugía de columna en personas mayores de 65 años, y también una de las condiciones que más limita la autonomía: cuando caminar duele, se reduce todo lo demás.
Casi siempre es un proceso degenerativo, la suma de varios cambios que ocurren con los años:
Menos frecuentemente la estenosis es congénita: la persona nace con un canal estrecho y desarrolla síntomas antes, a veces a partir de los 40 años, con cambios degenerativos mínimos.
Es el dato que más orienta al especialista. Se describe aquí para explicar el mecanismo, no para que nadie se identifique con él y saque conclusiones:
La claudicación vascular, por mala circulación en las piernas, produce molestias parecidas. Distinguirlas requiere examen físico y, con frecuencia, estudios vasculares; los matices siguientes explican por qué se confunden, no permiten decidirlo por cuenta propia:
| Neurógena (estenosis) | Vascular (arterial) | |
|---|---|---|
| Alivio | Al sentarse o inclinarse hacia adelante | Al detenerse, aunque siga de pie |
| Bicicleta estática | Se tolera bien (posición flexionada) | Provoca los síntomas igual |
| Subir cuestas | Más fácil que bajarlas | Más difícil que bajarlas |
| Pulsos en el pie | Normales | Disminuidos o ausentes |
| Síntoma dominante | Adormecimiento, pesadez | Dolor tipo calambre muscular |
Igual que en el resto de la patología de columna: una resonancia con estenosis en un paciente sin síntomas no se opera. El estrechamiento radiológico es muy común a partir de cierta edad.
Es el primer paso siempre que no haya déficit neurológico progresivo:
La estenosis lumbar tiende a ser una condición estable o lentamente progresiva, no una que empeore de golpe. Eso permite tomar decisiones sin prisa en la mayoría de los casos.
El criterio más honesto es funcional, no radiológico: ¿esto te está impidiendo vivir como quieres vivir? Un paciente que ya no puede acompañar a su familia a caminar, ir al supermercado o subir al trabajo tiene una indicación razonable, independientemente de los milímetros que mida el canal.
Descompresión (laminectomía o laminotomía). Se retira el hueso y el ligamento engrosado que están comprimiendo los nervios, ampliando el canal. Es el objetivo central de la cirugía.
Descompresión más fijación. Se añade instrumentación con tornillos cuando existe inestabilidad demostrada, espondilolistesis significativa, deformidad, o cuando la descompresión necesaria obliga a retirar tanta estructura que el segmento quedaría inestable.
Ambas se realizan hoy con técnicas mínimamente invasivas y navegación intraoperatoria en la mayoría de los casos, lo que reduce el daño muscular y acorta la hospitalización.
La descompresión funciona especialmente bien para el síntoma de las piernas: la mayoría de los pacientes recupera capacidad de caminar de forma notable. El dolor lumbar de fondo mejora menos y de forma menos predecible — es importante saberlo antes de operarse, para no llevarse una decepción.
La recuperación de una descompresión simple es relativamente rápida: caminar desde el mismo día, alta en 1–2 días y retorno progresivo a la actividad en semanas. Cuando se añade fijación, el proceso es más largo porque hay que esperar a que la fusión ósea consolide.
No necesariamente. Tiende a ser una condición estable o de progresión lenta, y muchos pacientes se mantienen estables durante años con tratamiento conservador. Un empeoramiento brusco es inusual y obliga a reevaluar. Esto permite, en la mayoría de los casos, tomar la decisión quirúrgica sin prisa.
Porque al inclinarte hacia adelante la columna lumbar se flexiona y el canal se abre unos milímetros, lo suficiente para descomprimir las raíces nerviosas. Por el mismo motivo se tolera mejor la bicicleta estática y subir cuestas que caminar erguido o bajar pendientes.
La descompresión está diseñada sobre todo para aliviar los síntomas de las piernas y recuperar capacidad de caminar, y en eso funciona bien. El dolor lumbar de fondo mejora menos y de forma menos predecible. Es importante tener esta expectativa clara antes de operarse.
No. En muchos casos basta con una descompresión pura, sin instrumentación. Los tornillos se añaden cuando hay inestabilidad demostrada en radiografías dinámicas, espondilolistesis significativa, deformidad, o cuando la descompresión necesaria comprometería la estabilidad del segmento.
Tras una descompresión simple, muchos pacientes caminan el mismo día, reciben el alta en uno o dos días y retoman actividad ligera en pocas semanas. Si se añade una fusión, el proceso se extiende varios meses porque hay que esperar la consolidación ósea, que se verifica con imágenes de control.
Escrito y revisado por el Dr. Ricardo Bermúdez, neurocirujano. Última revisión: 2026-09-09.
Contenido informativo de carácter general. No constituye consejo médico, no establece una relación médico-paciente y no debe usarse para autodiagnosticarse ni para decidir un tratamiento. Los resultados varían en cada persona. Ante cualquier síntoma, consulta a un médico.

Una vértebra desplazada suena alarmante en un informe. En la práctica, muchos grados I nunca dan problema.

La mayoría de las ciáticas mejora sin cirugía. La dificultad está en reconocer a tiempo los casos que no.

No es "cirugía láser" ni una operación sin riesgos. Es la misma cirugía, hecha a través de una puerta más pequeña.