Espondilolistesis: qué es, grados y cuándo se opera

Una vértebra desplazada suena alarmante en un informe. En la práctica, muchos grados I nunca dan problema.

Columna8 minActualizado 2026-09-09
Antes de seguir leyendo. Este artículo es información general para pacientes. No sirve para llegar a un diagnóstico ni sustituye una consulta: síntomas parecidos pueden deberse a causas muy distintas, y solo una evaluación presencial —con tu historia clínica, tu examen físico y tus estudios— puede determinar qué te ocurre y qué te conviene. Si algo de lo que leas aquí te preocupa, lo correcto es consultarlo con un médico, no sacar conclusiones.

La espondilolistesis es el desplazamiento de una vértebra sobre la que está inmediatamente debajo. Casi siempre ocurre hacia adelante y casi siempre en la zona lumbar baja: L4 sobre L5, o L5 sobre S1.

Es un hallazgo que asusta cuando aparece escrito en un informe de radiología. Conviene ponerlo en contexto: muchas personas viven con una espondilolistesis leve durante décadas sin ningún síntoma.

Lo que determina el tratamiento no es cuánto se ha deslizado la vértebra, sino si ese deslizamiento está comprimiendo nervios, si es inestable y cuánto está limitando tu vida.

Los tipos: no todas son iguales

Degenerativa

La más frecuente. Aparece después de los 50–60 años, con más frecuencia en mujeres y típicamente en L4-L5. Las articulaciones facetarias y el disco se desgastan, pierden capacidad de sujeción y la vértebra se desliza. Casi siempre se acompaña de estenosis de canal lumbar.

Ístmica

Se debe a un defecto en la pars interarticularis, una porción de hueso que conecta las facetas. Suele originarse en la adolescencia, con frecuencia en deportistas que hacen hiperextensión repetida —gimnasia, clavados, fútbol americano— y puede permanecer silente durante años. Típica en L5-S1.

Otras

  • Traumática: por fractura aguda
  • Patológica: por tumor o infección que debilita el hueso
  • Displásica: por una malformación congénita de las facetas
  • Iatrogénica: tras una cirugía previa que retiró demasiado hueso de soporte

Los grados de Meyerding

Se mide qué porcentaje del cuerpo vertebral se ha desplazado:

Clasificación radiológica de Meyerding. Describe cuánto se ha desplazado la vértebra; no indica por sí sola qué tratamiento corresponde.
GradoDesplazamientoComportamiento habitual descrito en la literatura
I0 – 25 %El más frecuente. Muchos son asintomáticos. Manejo conservador de entrada.
II25 – 50 %Frecuentemente sintomático. Puede requerir cirugía si hay compresión nerviosa.
III50 – 75 %Habitualmente sintomático. La cirugía entra claramente en consideración.
IV75 – 100 %Deformidad significativa. Cirugía en la mayoría de casos.
V (espondiloptosis)> 100 %La vértebra ha caído por delante de la inferior. Poco frecuente y compleja.

Insistimos en lo importante: el grado por sí solo no decide la cirugía. Un grado I con estenosis severa y dolor incapacitante se opera antes que un grado II asintomático encontrado por casualidad.

Síntomas

  • Dolor lumbar mecánico: empeora al estar de pie o caminar mucho rato, y mejora al sentarse o inclinarse hacia adelante
  • Dolor irradiado a las piernas si la raíz nerviosa está comprimida en su salida
  • Claudicación neurógena: dolor, pesadez o calambres en las piernas al caminar cierta distancia, que obliga a detenerse y cede al sentarse
  • Rigidez y limitación para extender la espalda hacia atrás
  • En casos avanzados, cambios visibles en la postura y la marcha

Un detalle clínicamente útil: los pacientes suelen decir que caminan mejor empujando un carrito de supermercado o subiendo una cuesta. Al inclinarse hacia adelante, el canal se abre y los síntomas ceden.

Cómo se diagnostica

  1. Radiografías simples de pie. Fundamentales. Acostado, el deslizamiento puede reducirse y pasar desapercibido.
  2. Radiografías dinámicas en flexión y extensión. Son las que demuestran si el segmento es inestable —si el deslizamiento cambia con el movimiento—. Este dato es el que más pesa en la decisión quirúrgica.
  3. Resonancia magnética. Muestra la compresión nerviosa, el estado del disco y de las raíces.
  4. Tomografía. Mejor para ver el defecto de la pars y la anatomía ósea antes de operar.
Si te diagnosticaron espondilolistesis solo con una resonancia acostado, falta información. Las radiografías de pie y dinámicas son imprescindibles para saber si hay inestabilidad.

Tratamiento sin cirugía

Es la primera opción en la mayoría de los grados I y II sin déficit neurológico:

  • Fisioterapia dirigida a fortalecer el core y la musculatura estabilizadora, con énfasis en control lumbopélvico
  • Evitar hiperextensión y cargas axiales pesadas
  • Control de peso — reduce de forma directa la carga sobre el segmento
  • Analgesia y antiinflamatorios en fases de dolor agudo
  • Infiltraciones epidurales o facetarias en casos seleccionados

Muchos pacientes se estabilizan aquí y no necesitan nada más. Curiosamente, en la espondilolistesis degenerativa el deslizamiento tiende a autoestabilizarse con el tiempo a medida que el segmento se rigidiza.

Cuándo se opera

La cirugía se plantea cuando se cumple alguno de estos criterios:

  • Déficit neurológico progresivo: pérdida de fuerza que avanza
  • Claudicación neurógena incapacitante: ya no puedes caminar las distancias que necesitas para tu vida diaria
  • Dolor que no cede tras un tratamiento conservador bien hecho de al menos 3–6 meses
  • Inestabilidad demostrada en radiografías dinámicas
  • Progresión del deslizamiento en controles sucesivos
  • Síndrome de cola de caballo → emergencia

Qué se hace en el quirófano

La cirugía tiene dos objetivos que van juntos:

  1. Descomprimir: liberar las raíces nerviosas atrapadas
  2. Estabilizar: fijar el segmento deslizado para que no siga moviéndose, mediante tornillos transpediculares y un espaciador intersomático que restaura la altura del disco (TLIF, PLIF o XLIF según el caso)

Hoy buena parte de estas cirugías se realiza con técnica mínimamente invasiva y navegación 3D: la posición de cada tornillo se verifica con imagen dentro del quirófano antes de terminar, y el músculo se separa en lugar de cortarse. Eso se traduce en menos sangrado y una recuperación más corta que la cirugía abierta clásica.

Después de la cirugía

La descompresión alivia el dolor de pierna relativamente rápido. La fusión ósea, en cambio, es un proceso biológico que toma meses: el hueso debe crecer y unir los cuerpos vertebrales. Por eso el postoperatorio tiene fases:

  • Primeras semanas: caminar de forma progresiva, evitar cargar peso, cuidar la herida
  • 1–3 meses: incorporación gradual a la actividad; trabajo de oficina antes que trabajo físico
  • 3–12 meses: consolidación de la fusión; se verifica con imágenes de control

El tabaquismo es el factor modificable que más afecta la fusión: reduce de forma significativa la probabilidad de que el hueso consolide. Dejar de fumar antes de una artrodesis no es un consejo genérico de salud, es parte del tratamiento.

Lo que más nos preguntan

¿La espondilolistesis empeora con el tiempo?

No necesariamente. En la forma degenerativa el deslizamiento suele progresar poco y muchas veces tiende a autoestabilizarse a medida que el segmento se rigidiza. En la forma ístmica en adolescentes sí conviene un seguimiento con imágenes, porque puede progresar durante el crecimiento. La progresión se controla con radiografías seriadas.

¿Puedo hacer ejercicio con espondilolistesis?

Sí, con adaptaciones. Se recomienda fortalecer el core y la musculatura estabilizadora, y evitar movimientos de hiperextensión lumbar repetida y cargas axiales pesadas. Caminar, nadar, bicicleta estática y trabajo de control motor suelen tolerarse bien. Lo ideal es que un fisioterapeuta adapte el programa a tu grado y tus síntomas.

¿Un grado I necesita cirugía?

Casi nunca de entrada. La mayoría de los grados I se maneja de forma conservadora y muchos son incluso asintomáticos, descubiertos por casualidad en una radiografía pedida por otro motivo. La cirugía se plantea si hay compresión nerviosa sintomática, inestabilidad demostrada o dolor incapacitante que no responde al tratamiento.

¿Qué diferencia hay entre espondilolisis y espondilolistesis?

La espondilolisis es el defecto o fractura por estrés en la pars interarticularis, sin que la vértebra se haya desplazado. La espondilolistesis es el desplazamiento propiamente dicho. Una espondilolisis puede evolucionar a espondilolistesis si el defecto permite que la vértebra se deslice, pero no siempre ocurre.

¿Cuánto se tarda en volver a trabajar tras una artrodesis lumbar?

Depende del tipo de trabajo. En labores de oficina, muchos pacientes regresan entre 4 y 8 semanas. En trabajo físico con carga, el plazo se extiende habitualmente a 3–6 meses, condicionado a la consolidación de la fusión, que se verifica con imágenes. El cronograma se individualiza en cada control postoperatorio.

Escrito y revisado por el Dr. Ricardo Bermúdez, neurocirujano. Última revisión: 2026-09-09.

Contenido informativo de carácter general. No constituye consejo médico, no establece una relación médico-paciente y no debe usarse para autodiagnosticarse ni para decidir un tratamiento. Los resultados varían en cada persona. Ante cualquier síntoma, consulta a un médico.

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