Lumbalgia: por qué duele la espalda baja y cuándo hay que estudiarla

En la mayoría de las lumbalgias no se identifica una causa estructural concreta. Y aun así, casi todas mejoran.

Columna7 minActualizado 2026-09-09
Antes de seguir leyendo. Este artículo es información general para pacientes. No sirve para llegar a un diagnóstico ni sustituye una consulta: síntomas parecidos pueden deberse a causas muy distintas, y solo una evaluación presencial —con tu historia clínica, tu examen físico y tus estudios— puede determinar qué te ocurre y qué te conviene. Si algo de lo que leas aquí te preocupa, lo correcto es consultarlo con un médico, no sacar conclusiones.

La lumbalgia —dolor en la región lumbar, la parte baja de la espalda— es una de las razones más comunes de consulta médica en el mundo y una de las principales causas de ausentismo laboral. Casi todo el mundo la tendrá al menos una vez en la vida.

También es el terreno donde circula más información equivocada. Este artículo intenta ordenar lo que sí sabemos.

El dato que sorprende a casi todos: en la mayoría de las lumbalgias no se encuentra una causa estructural concreta. Se llama lumbalgia inespecífica, y no significa que el dolor no sea real. Significa que el dolor no viene de una lesión que se pueda operar.

Lumbalgia no es lo mismo que ciática

Es la distinción más importante y la que más se confunde:

LumbalgiaDolor radicular (ciática)
Dónde dueleEspalda baja, a veces glúteoBaja por la pierna siguiendo un trayecto
Tipo de dolorSordo, mecánico, «como un peso»Quemazón, corrientazo, descarga
AdormecimientoRaroFrecuente, en zona concreta
Causa habitualMuscular, discal degenerativa, facetariaCompresión de una raíz nerviosa
¿Se opera?Rara vezA veces, con criterios claros

La cirugía de columna funciona mucho mejor para el dolor de pierna que para el dolor de espalda puro. Es una de las razones por las que un neurocirujano serio no opera una lumbalgia aislada sin más. Si tu dolor baja por la pierna, revisa nuestra guía sobre ciática.

Las causas que sí importa distinguir

Lumbalgia mecánica o inespecífica

La más frecuente con diferencia. Involucra músculos, ligamentos, articulaciones facetarias y discos degenerados. Empeora con el movimiento y mejora con el reposo relativo. No hay una única estructura culpable identificable, y por eso las imágenes suelen ser poco útiles.

Enfermedad discal degenerativa

El disco pierde altura y capacidad de amortiguación con la edad. Es un proceso normal: encontrar «discos deshidratados» en una resonancia después de los 40 es tan común como encontrar canas. No es sinónimo de enfermedad.

Síndrome facetario

Las pequeñas articulaciones posteriores de la columna se artrosan. Da dolor que empeora al extender la espalda hacia atrás y al girar.

Espondilolistesis e inestabilidad

Una vértebra se desliza sobre otra. Puede dar lumbalgia mecánica que empeora al estar de pie mucho rato. Lo explicamos a fondo en el artículo sobre espondilolistesis.

Causas graves (poco frecuentes, pero hay que descartarlas)

  • Fractura vertebral, especialmente en osteoporosis o tras un traumatismo
  • Infección de la columna (espondilodiscitis)
  • Tumor primario o metástasis vertebral
  • Enfermedad inflamatoria como la espondilitis anquilosante

¿Necesito una resonancia?

Probablemente no, al menos no de entrada. Esta es una de las recomendaciones más consistentes en la literatura y una de las que más se incumple.

Pedir imágenes en una lumbalgia sin señales de alarma en las primeras semanas no mejora el resultado y sí genera un problema: la resonancia casi siempre encuentra algo. Protrusiones, deshidratación discal, artrosis facetaria. Hallazgos que también aparecen en personas sin ningún dolor.

Cuándo sí se pide imagen desde el principio:
  • Pérdida de fuerza o adormecimiento progresivo en una pierna
  • Adormecimiento en la entrepierna o alteración para orinar → urgencia
  • Traumatismo significativo, o traumatismo menor en persona con osteoporosis
  • Fiebre, pérdida de peso inexplicada, antecedente de cáncer
  • Dolor nocturno que despierta y no cede en ninguna posición
  • Edad de inicio menor de 20 o mayor de 55 años
  • Dolor que no mejora nada tras 6 semanas de tratamiento correcto

Qué funciona de verdad

  1. Seguir moviéndote. Es la recomendación con mejor evidencia. El reposo en cama prolongado empeora la lumbalgia. Caminar es un buen punto de partida.
  2. Ejercicio terapéutico. Fortalecimiento del core, control motor y trabajo de cadera. La clave es la constancia, no el tipo exacto de ejercicio.
  3. Analgesia razonable. Antiinflamatorios en pauta corta. Los relajantes musculares tienen un papel limitado y corto. Los opioides no son un tratamiento para la lumbalgia crónica.
  4. Educación sobre el dolor. Entender que dolor no equivale a daño reduce el miedo al movimiento, que es uno de los principales factores de cronificación.
  5. Control de factores agravantes: peso, tabaquismo, sedentarismo, sueño y estrés. Todos influyen de forma medible.

Qué no funciona tan bien como te dijeron

  • Reposo prolongado en cama
  • Fajas lumbares de uso permanente (debilitan la musculatura)
  • Tracción
  • Cirugía de fusión para lumbalgia inespecífica sin inestabilidad demostrada

¿Cuándo tiene sentido ver a un neurocirujano?

Un neurocirujano de columna aporta valor en estos escenarios:

  • Hay dolor irradiado a la pierna que no cede con manejo conservador
  • Hay déficit neurológico: fuerza disminuida, reflejos alterados, adormecimiento en un territorio concreto
  • Las imágenes muestran estenosis, inestabilidad, tumor o fractura
  • El dolor lleva más de 3 meses sin respuesta a un tratamiento bien hecho
  • Quieres una segunda opinión antes de aceptar una cirugía que te propusieron

Buena parte de estas consultas termina sin cirugía, y eso es un buen resultado. La función de la evaluación es darte un diagnóstico claro y un plan, no un quirófano.

Lo que más nos preguntan

¿Cuánto tiempo debe durar una lumbalgia antes de preocuparme?

Una lumbalgia aguda típica mejora sustancialmente en 2 a 6 semanas. Si a las 6 semanas no ha habido ninguna mejoría con tratamiento adecuado, o si en cualquier momento aparecen señales de alarma como pérdida de fuerza, adormecimiento en la entrepierna o alteración para orinar, corresponde estudiarla sin esperar más.

¿Debo hacerme una resonancia por dolor lumbar?

En ausencia de señales de alarma, no en las primeras semanas. La resonancia casi siempre encuentra hallazgos degenerativos que también existen en personas sin dolor, y eso puede llevar a tratamientos innecesarios. Se indica cuando hay déficit neurológico, sospecha de causa grave, o falta de mejoría tras un tratamiento correcto.

¿La lumbalgia se opera?

Rara vez. La cirugía de columna funciona claramente mejor para el dolor de pierna por compresión nerviosa que para el dolor lumbar aislado. Se plantea cuando hay inestabilidad demostrada, estenosis sintomática, deformidad, fractura, tumor o infección; no para una lumbalgia inespecífica.

¿Es malo tener discos deshidratados en la resonancia?

No por sí solo. La deshidratación discal es parte del envejecimiento normal de la columna y aparece en la mayoría de las personas después de los 40 años, muchas de ellas sin ningún dolor. Solo tiene relevancia clínica cuando se correlaciona con los síntomas y el examen físico.

¿Qué ejercicio es mejor para el dolor lumbar?

El que puedas sostener en el tiempo. La evidencia no favorece claramente a un tipo sobre otro: caminar, natación, pilates clínico, fortalecimiento del core y trabajo de cadera funcionan cuando se hacen con regularidad. Lo importante es la constancia y la progresión gradual, idealmente guiadas por un fisioterapeuta.

Escrito y revisado por el Dr. Ricardo Bermúdez, neurocirujano. Última revisión: 2026-09-09.

Contenido informativo de carácter general. No constituye consejo médico, no establece una relación médico-paciente y no debe usarse para autodiagnosticarse ni para decidir un tratamiento. Los resultados varían en cada persona. Ante cualquier síntoma, consulta a un médico.

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